Cuidados de las plantas suculentas

HaworthiaSedumSenecioCrassula
Haworthia fasciata
Sedum morganianum
Senecio rowleyanus
Crassula perforata

Qué es una planta suculenta

Las suculentas son las favoritas de muchos amantes de las plantas por muchas y diversas razones. Las suculentas son un enorme grupo de plantas con hojas, tallos o raíces jugosos muy fáciles de cuidar en el hogar. Se ven bonitas plantadas solas en macetas o acompañadas por otras plantas, suculentas o no. Hay innumerables variaciones de color entre las suculentas: verde, azul verdoso, gris, púrpura, burdeos, rosa, rojo, amarillo, casi blanco, casi negro y más. Las hojas pueden ser redondeadas, con forma de aguja, de corazón, con volantes o puntiagudas. Muchas son tan llamativas que nos tientan a tocarlas, incluso algunos cactus.

suculentas
suculentas en rocalla

¿Qué es una planta suculenta?

Las plantas suculentas, también llamadas plantas crasas, son plantas que tienen órganos más gruesos y carnosos de lo habitual. Sus hojas, tallos o raíces pueden almacenar agua en cantidades mucho mayores que el resto de las plantas, generalmente para resistir la escasez de este líquido en climas áridos y secos donde las precipitaciones son escasas.

Además de ser plantas carnosas, con órganos gruesos por la acumulación de agua en sus tejidos, las suculentas presentan otra características para ahorrar agua que definen su apariencia:

  • Tienen una alta concentración de sustancias mucilaginosas en sus tejidos, son las que permiten retener el agua y causan ese aspecto viscoso del interior de sus órganos
  • Algunas tienen un crecimiento compacto: redondo, columnar o con hojas formando rosetas
  • En ocasiones carecen de hojas o éstas son de pequeño tamaño con forma cilíndrica o de esfera
  • En algunas suculentas el tallo es el principal responsable de la fotosíntesis, en lugar de las hojas
  • Las raíces suelen ser muy superficiales, esto les permite absorber el agua de lluvias ligeras o incluso la humedad del rocío sobre el suelo
  • Tienen pelos, cera o pequeñas espinas superficiales que las protege del sol y evita la evaporación de agua
  • Tienen una cutícula externa muy impermeable que les ayuda a retener el agua en su interior incluso a temperaturas  muy elevadas
  • Tienen un metabolismo especial, llamado Crassulacean Acid Metabolism (CAM o metabolismo ácido de las crasulaceas), que les permite mantener los estomas cerrados durante las horas de más calor reduciendo la pérdida de agua por transpiración y abrirlos en las horas más frescas, para absorber y fijar el dióxido de carbono

Las suculentas son plantas xerófitas, plantas adaptadas para soportar largos periodos de sequía

Hay más de 25 familias de plantas con alguna o todas sus especies dentro del grupo de las plantas suculentas. Casi todas las especies de Cactaceae, Crassulaceae y Aizoaceae, por ejemplo, lo son. Los cactus son un tipo particular de plantas suculentas que tienen las hojas modificadas como espinas y los tallos son carnosos y verdes, lo que les permite almacenar agua y realizar la fotosíntesis.

El término “suculenta” proviene de la palabra latina sucus, que significa jugo o savia

Una gran parte de las plantas suculentas provienen de estepas, semidesiertos y desiertos, áreas secas con altas temperaturas y pocas lluvias que obligan a las plantas a almacenar agua para sobrevivir durante largos periodos secos. Hay cactus que pueden pasar meses sin lluvias, suculentas que son capaces de vivir solo con el agua del rocío o de la niebla, suculentas epífitas que viven sin contacto alguno con el suelo y suculentas que habitan en zonas costeras o lagos secos expuestas a altos niveles salinos que otras plantas no podrían soportar. Pero también entre las plantas acuáticas existe alguna suculenta, como es el caso de la Crassula helmsii.

Algunos aficionados excluyen del grupo de las suculentas a los cactus y otros tipos de plantas como tillandias o bromelias, a pesar de que desde el punto de vista botánico todas ellas lo son. Es posible que encuentres esta diferenciación si lees otras fuentes, pero que no te confundan: todos los cactus son suculentas.

Las plantas suculentas son muy fáciles de mantener, versátiles y muy variadas. Quizás ese es el motivo por el que cada vez están más de moda y gustan tanto a los jardineros avezados como a los principiantes. Si están en macetas, las suculentas requieren poco mantenimiento para vivir en el interior de casa. Les basta con un lugar bien iluminado y riegos muy esporádicos. El riego excesivo y las infecciones que derivan del encharcamiento son la principal causa de la muerte de estas plantas.

En el exterior, ya sea en macetas o en el jardín, las plantas suculentas son ideales para jardines secos o con riegos escasos. Se emplean en xerojardinería junto a otras plantas xerófitas, suculentas o no. Lo que hay que tener en cuenta es que la mayoría de plantas suculentas proceden de lugares cálidos y no soportan temperaturas muy bajas en invierno. Aún así, y aunque son las menos, hay especies suculentas que pueden tolerar heladas. Hay tantas suculentas diferentes y son tan adaptables que con ellas es sencillo tener un trocito de naturaleza casi en cualquier sitio.

Familias, géneros y especies de plantas suculentas

La lista de familias que incluyen plantas suculentas se divide en numerosos géneros y éstos a su vez en muchísimas especies lo que da como resultado una variedad enorme de plantas. A continuación se incluye una relación de las familias con más representantes pero si buscas la lista completa, en wikipedia tienes una lista que incluye todas.

Agavoideae

Las agavóideas son una familia con más de 300 especies de plantas suculentas que se distribuyen por todo el mundo pero son especialmente abundantes en América Central. Pertenecen a esta familia, entre otros, los ágaves y las yucas.

Aizoaceae

Entre las aizoáceas se encuentran los Lithops y la Aptenia cordiflora. Las más de 2000 especies de esta familia de plantas suculentas son originarias del sur de África.

Apocynaceae

Nerium (Adelfa), Pachypodium y Plumeria son tres géneros suculentos dentro de ésta familia. Su distribución geográfica se extiende por África, Península Arábiga e India.

Asphodelaceae

Las asfodeloideas son nativas de regiones templadas y tropicales del Viejo Mundo y Sudáfrica. Comprende una gran variedad de suculentas ornamentales como Haworthia, Gasteria, Bulbine, Asphodelus o Kniphofia. El género más numeroso es el Aloe, el cual tiene numerosas propiedades beneficiosas y medicinales.

Cactaceae

Las cactáceas son los cactus, plantas con tallos suculentos y hojas adaptadas en forma de espinas. Los cactus proceden de América y de ellos hay más de 1500 especies diferentes.

Crassulaceae

Las crasuláceas son una familia de plantas suculentas que comprende más de 1400 especies distribuidas por todo el mundo. Son plantas muy utilizadas en jardinería. Crassula, Kalanchoe, Sedum, Sempervivum, Aeonium o Echeveria son algunas crasuláceas muy populares.

Euphorbiaceae

Las Euphorbiaceas es una extensa familia de suculentas distribuidas por todo el mundo con más de 7500 especies distintas. Están especialmente presentes en las zonas tropicales, en la Cuenca Mediterránea, Oriente Medio y Sudáfrica. Euphorbia Characias es uno de las especies que más nos gustan.

Portulacaceae

Son unas 500 especies diferentes las que comprenden la familia Portulacaceae, plantas suculentas de distribución cosmopolita con mayor presencia en las regiones semiáridas del hemisferio sur: África, Australia y Sudamércia . La Portulaca es el género típico de esta familia, a la que también pertenece la Lewisia y la Ceraria.


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Sedum morganianum

Sedum morganianum

Dentro de la familia Crassulaceae, el género Sedum abarca más de 350 especies distribuidas por zonas frías y templadas de todos los continentes. El Sedum morganianum es una de ellas, un sedum de regiones templadas, originario de Mexico y Centroamércia.Otros nombres vernáculos de esta planta son: burrito, cola de burro, borrego o trenza de india.

Es una suculenta perennifolia, de porte erecto, que se vuelve colgante conforme crecen los tallos que pueden llegan a medir medio metro de longitud. Las hojas son carnosas, lanceoladas, como perlas alargadas que crecen muy juntas. A finales de primavera o inicio de verano pueden florecer produciendo flores pequeñas de color rojo o rosa en las puntas de los tallos.

Luz y temperatura

Pueden vivir en exposiciones soleadas si se evita el sol de medio día, pero mejor colocarlos en una sombra ligera o un lugar bien iluminado. Aunque donde mejor viven es en el exterior, al aire libre, es una de las suculentas apta para el cultivo en interior. En invierno no conviene que estén expuestas a temperaturas por debajo de los 5ºC.

Riego

Como todas las suculentas, este sedum es muy tolerante a la sequía. Se debe regar de manera regular en primavera y verano, mojando abundantemente el sustrato y esperando a que se seque antes de volver a regar. En otoño se pueden reducir los riegos y en invierno no serán necesarios.

Suelo

Debemos plantarlo en un sustrato ligero bien aireado, que drene rápidamente y no se apelmace. Los sustratos comerciales para suculentas son la mejor solución, aunque podemos preparar mezclas muy similares en casa fabricadas por nosotros mismos. Si está en una maceta y se le queda pequeña, el trasplante conviene hacerlo en primavera.

Abonado

Solo necesita un ligero aporte de compost en primavera. Un puñado de humus de lombriz o estiércol esparcido sobre la tierra.

Enfermedades y plagas

El sedum morganianum es una planta muy resistente, no es probable que sufra el ataque de insectos o enfermedades, salvo que se riegue en exceso. Un exceso de agua puede repercutir en la aparición de hongos y las enfermedades que éstos traen.

Cultivo

Quedan muy bonitos colgando en macetas y jardineras. También son muy apropiados para jardines de rocas o sobre muros. Se pueden podar para conseguir una forma más ramificada. Siempre es recomendable hacerlo para eliminar tallos secos y flores marchitas.

Multiplicación

Aunque dicen los expertos que es posible hacerlo por semillas, para los aficionados resulta mucho más sencillo hacerlo a partir de esquejes. Basta para ello cortar un trocito de tallo y plantarlo en una maceta, regando suavemente con un pulverizador hasta que agarre. Es más complicado, pero también se puede hacer lo mismo con esquejes de hojas: poner unas hojas sobre el sustrato y regar con pulverizador de vez en cuando, con el tiempo se formará una nueva plantita.

Esta planta debe manipularse con cuidado porque las hojas se desprenden con mucha facilidad.